Los clientes de tus clientes, clientes tuyos son.


O sus amigos, o sus vecinos…

¿Te has dado cuenta de lo fácil que te resulta vender a alguien cuando te lo envía un cliente satisfecho?

Tu cliente tenía una necesidad que tú cubriste, un problema que solucionaste, un deseo que pudiste satisfacer.

Quedó contento y valora en gran medida tus productos, tus servicios.

Y, normalmente, tus clientes se relacionan con otras personas con sus mismas necesidades, sus mismos problemas, sus mismos deseos.

Y hablan entre ellos, comentan, se recomiendan.

Cuenta lo que le ha ido bien para solucionar esos temas de siempre.

Además, los seres humanos tenemos una tendencia natural a querer que todos nuestros amigos compren o contraten lo mismo que nosotros: nuestro mismo seguro del coche, el fotógrafo que nos hizo el reportaje de nuestra boda o la guardería de los niños.

Es decir, es fácil que un cliente que ya has hecho, te haga una venta.

Pero, claro, no se lo propones.

No le explicas cómo hacerlo ni lo que puede ganar con ello.

Él y el amigo que traiga.

Y, por ahí, estás perdiendo una entrada regular de recursos.

Llega el final de mes y estás quejándote de que “está costando mucho vender”, “está muy parado el mercado” y no sabes de donde vas a sacar los ingresos para las próximas semanas.

No sabes dónde encontrar clientes potenciales para tu negocio.

Clientes potenciales a los que ofrecerles tus productos o servicios.

¿Has probado a hacer una campaña ofreciendo algo a tus actuales clientes por cada comprador que te traigan?

Pero debes decirle cómo hacerlo.

No sirve decir: “Si conoces a alguien que necesita X y me lo envías, ya hablaremos”.

No, así no.

Dile: “Entre tus clientes, seguro que hay muchos que tienen el problema X. Habla con ellos y diles que les vas a enviar a una persona que se lo va a resolver, que les va a arreglar ese tema que tanto les preocupa. Diles que tú conoces a esa persona y que a ti también te ha ayudado a eliminar ese problema”.

Además, ofréceles algo de regalo, algo que les resulte verdaderamente interesante. No les ofrezcas dinero o solo dinero. Ofréceles una mejora de tus servicios, lo que sea que haga verdaderamente interesante recomendarte.

Pero, TÚ en último lugar, no lo olvides.


0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *